No existe una realidad objetiva, a lo sumo existe una realidad históricamente subjetiva. Una noción de realidad compartida por un grupo, un sector, una clase, una comunidad, pero siempre cuestionable. Como ejemplo de lo precario de nuestras percepciones, Sir Arthur Eddington hablaba del “escritorio fantasma”. Uno tiene un escritorio, que es una cosa palpable, sólida, donde uno apoya objetos, pero esto está muy distante del escritorio real de la física. Éste es una entidad en su mayor parte vacío, donde intervienen ciertas fuerzas, y cuyas relaciones microcósmicas son totalmente imposibles de captar mediante los sentidos[1].
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lunes, 15 de junio de 2020
La narrativa de Carlos Gardini, por Luis Pestarini. Prólogo del libro de cuentos "Leyendas"
No existe una realidad objetiva, a lo sumo existe una realidad históricamente subjetiva. Una noción de realidad compartida por un grupo, un sector, una clase, una comunidad, pero siempre cuestionable. Como ejemplo de lo precario de nuestras percepciones, Sir Arthur Eddington hablaba del “escritorio fantasma”. Uno tiene un escritorio, que es una cosa palpable, sólida, donde uno apoya objetos, pero esto está muy distante del escritorio real de la física. Éste es una entidad en su mayor parte vacío, donde intervienen ciertas fuerzas, y cuyas relaciones microcósmicas son totalmente imposibles de captar mediante los sentidos[1].
martes, 2 de mayo de 2017
Entrevista a Carlos Gardini, por Luis Pestarini
Carlos Gardini fue el
mayor escritor de ciencia ficción de la literatura argentina. Él no se
consideraba un escritor de género sino que la ciencia ficción le resultaba una
herramienta adecuada para expresar sus ideas narrativas. Su obra literaria no
es muy extensa: trece libros en más de treinta años, varios reeditando textos
previos. Ganó en tres ocasiones el Premio UPC de la Universidad Politécnica de
Cataluña de novela corta de ciencia ficción para obras inéditas, cuya dotación
era la más alta para un premio de ciencia ficción y, como era multilingüe,
habilitó la participación de escritores de otras lenguas, entre ellos algunos
de los más prestigiosos de los últimos años. Fue el autor que más veces ganó
este premio. Entre sus libros destacan Mi
cerebro animal (cuentos, 1983), Primera
línea (cuentos, 1983), Sinfonía Cero (cuentos,
1984), El libro de la Tierra Negra (novela,
1991), El libro de la tribu (novela,
2001), Vórtice (novela, 2002), Fábulas invernales (2004), Tríptico de Trinidad (novela, 2010) y La Ciudad de los Césares (cuentos, 2013).
Además, fue un notorio traductor, destacando su versión completa, con prólogo y
notas, de los sonetos de Shakespeare. Murió el pasado 1 de marzo, a los 68
años, en plena labor creativa.
Esta entrevista fue
publicada en el número 3 de Cuásar,
en el invierno de 1984, cuando Gardini estaba en los comienzos de su carrera,
pero ilumina sus influencias y aspiraciones, y su opinión sobre la ciencia
ficción y ciertos autores. Gardini tenía 36 años y el autor de la entrevista
sólo 22. Se han eliminado pequeños fragmentos que han perdido vigencia con el
paso del tiempo.
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